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100 1 _aBaxter
245 1 0 _aAl precipicio
520 _aNunca se me había ocurrido. Mientras comentaba en una sobremesa sobre el desmadrito de Cuauhtémoc Gutiérrez y la presunta red de prostitución en el PRI,DF, mi interlocutora dijo algo que de botepronto sonó descabellado, al menos en un país como México, pero que, conforme siguió la conversación, me pareció cada vez mas justo. ¿Por qué no tienen la decencia de regresar los impuestos con los cuales este sujeto se divirtió de lo lindo?... Sería un cuento de hadas que los gobiernos corruptos, cuando son atrapados con las manos en la masaƠ pidieran, mínimo, una disculpa. Pero ya se hizo costumbre. Un título de funcionario público, un curul o hasta una insignia de policía son significado de prepotencia e impunidad. Pocas veces recordamos que deberían ser sinónimo de servicio. Y aquí es cuando pegamos en la mesa y nos clavamos en pláticas de sobremesa. Recordamos Los grandes éxitos del poder mexicano, como el Fobaproa o el episodio de La Paca, y ya hasta risa nos da. Y cuando vemos por ahí, perdido entre noticias violentas y anuncios de pasta de dientes, que la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto rebaso por cuatro mil doscientos sesenta y tres millones ochocientos treinta y cinco mil setecientos cincuenta pesos el límite establecido por el IFE, ponemos una nota en Facebook y nos indignamos mucho. Pero luego se nos olvida. Porque tal vez, a modo de deporte extremo, en México nos gusta vivir al borde del precipicio.
773 1 _tEmeequis. Periodismo indeleble
_g326 (abr. 2014), 11
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