Panacea cooperativista, Narciso Bassols
La obra de edificación social y económica de la República no solamente tropieza con los obstáculos que oponen los privilegios e intereses de los capitalistas, sino que muy a menudo tropieza también con los errores, las ideas confusas y los planes descabellados de personas que, con más o menos buena fe, tratan de redimir al proletariado mediante iniciativas desorbitadas y sugestiones de su invención. Podría creerse que hay necesidad de ver con simpatía y buenos ojos esta última clase de proyectos, en virtud de la buena fe o la simple ignorancia de sus autores, y que, en cambio, debe reservarse la crítica enérgica para atacar las tentativas definitivamente contrarrevolucionarias de los dueños del capital. Pero en realidad no puede ser así, pues son tan dañosas y opuestas a los intereses de los trabajadores las iniciativas descabelladas, como las de tendencia fascista, encaminadas a reducir las libertades o a empeorar sus condiciones económicas.