Pacheco, José Emilio

La Ciudadela y Lecumberry: Los escenarios del crimen (La Decena Trágica: tercera y última parte

México es el país en donde todo se olvida y todo se perdona. Pocos han querido ver como coautores intelectuales del cuartelazo y los asesinatos de 1913 a personas como José Juan Tablada que abrió el camino con su farsa Madero Chantecler: O al director de El País, Trinidad Sánchez Santos, quien, como dijo Passolini, llevó a la política todas las virtudes católicas excepto la compasión. Sánchez Santos insistió en que el maderismo estaba financiado por la Standard Oil y creó para Gustavo Madero el mote de Ojo Parado, apodo cuyas consecuencias veremos enseguida en la Ciudadela. Nemesio García Naranjo insistió en que el ejército se hallaba obligado a levantarse y deshacerse de la familia depredadora.