Santiago Becerra, Antonio

De la depresión a la esperanza

La superación de toda crisis económica en un país como México es siempre relativa: una vez establecidos los equilibrios básicos (flujo de divisas, reservas internacionales, tipo de cambio, etcétera) sobreviven --con frecuencia agudizados-- los angustiantes y añejos signos del subdesarrollo (pobreza, marginación, desempleo, subempleo, etcétera). Por ello salir de la crisis no garantiza la restauración inmediata de la confianza social en el futuro, confianza que parece ser la necesidad más acuciante para desvanecer los riesgos de desestabilización que, como todo proceso de cambio, penden sobre el devenir mexicano.