Un hombre "99.9% muerto"
Croda, Rafael
Un hombre "99.9% muerto"
Francisco Pacho Santos pasó ocho meses de su vida encadenado a una cama en un pequeño cuarto sin ventanas en el cual despertaba cada día con la certeza atroz de que sus posibilidades de ser ejecutado por sus custodios del Cártel de Medellín eran, infinitamente altas... De ese secuestro perpetrado el diecinueve de septiembre de 1990 por órdenes del narcotraficante Pablo Escobar, Pacho salió sin marca emocional aparente. Tras su liberación, el veinte de mayo de 1991, mantuvo intacta su forma de ser atolondrada y vivaz. Lo devolvieron igualito, comentó su primo, el periodista Enrique Santos… Nunca le hice duelo a eso. Pasé la página, dice Francisco Santos en su departamento del norte de Bogotá, donde está senƠtado en calcetines en un sofá blanco, con sus mocasines negros a un lado.
Un hombre "99.9% muerto"
Francisco Pacho Santos pasó ocho meses de su vida encadenado a una cama en un pequeño cuarto sin ventanas en el cual despertaba cada día con la certeza atroz de que sus posibilidades de ser ejecutado por sus custodios del Cártel de Medellín eran, infinitamente altas... De ese secuestro perpetrado el diecinueve de septiembre de 1990 por órdenes del narcotraficante Pablo Escobar, Pacho salió sin marca emocional aparente. Tras su liberación, el veinte de mayo de 1991, mantuvo intacta su forma de ser atolondrada y vivaz. Lo devolvieron igualito, comentó su primo, el periodista Enrique Santos… Nunca le hice duelo a eso. Pasé la página, dice Francisco Santos en su departamento del norte de Bogotá, donde está senƠtado en calcetines en un sofá blanco, con sus mocasines negros a un lado.